Ya han sido convocadas las ayudas 2018 para la promoción del talento y su empleabilidad en I+D+i: TORRES QUEVEDO y DOCTORADOS INDUSTRIALES, del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad

Torres Quevedo

OBJETIVO
Favorecer la carrera profesional de los investigadores, así como estimular la demanda en el sector privado de personal suficientemente preparado para acometer planes y proyectos de I+D, y ayudar a la consolidación de empresas tecnológicas de reciente creación.

BENEFICIARIOS
Las siguientes entidades: empresas (incluidas las “spin-off” y las Jóvenes Empresas Innovadoras), centros tecnológicos de ámbito estatal, centros de apoyo a la innovación tecnológica de ámbito estatal, asociaciones empresariales y parques científicos y tecnológicos.

Las ayudas se destinarán a la contratación laboral de doctores que desarrollen proyectos de investigación industrial, de desarrollo experimental o estudios de viabilidad previos.

El plazo de presentación de las solicitudes será del 11 de enero al 1 de febrero de 2018.

Doctorados Industriales

OBJETIVO
Formación de doctores en empresas mediante la cofinanciación de los contratos laborales del personal investigador en formación que participen en un proyecto de investigación industrial o de desarrollo experimental que se desarrolle en la empresa, en el que se enmarcará su tesis doctoral, a fin de favorecer la inserción laboral de investigadores en las empresas, contribuir a la empleabilidad de estos investigadores y promover la incorporación de talento en el tejido productivo para elevar la competitividad del mismo.

BENEFICIARIOS
Podrán ser entidades beneficiarias de las ayudas las empresas.
Se financiarán proyectos de investigación industrial o de desarrollo experimental que se ejecuten en su totalidad en la empresa o en colaboración entre la empresa y otra entidad, pública o privada.

El plazo de presentación de las solicitudes será del 18 de enero al 8 de febrero de 2018.

 

La revista Science recoge los resultados de sus investigaciones que explican cómo la turbulencia ayuda a disipar la energía de los fluidos y que supone un nuevo punto de partida para los modelos de turbulencia.

“Nuestro estudio demuestra la existencia de una dinámica simplificada de la cascada de energía”, explica José Cardesa, investigador del grupo de Mecánica de Fluidos Computacional de la Universidad Politécnica de Madrid en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio. La relevancia de los resultados obtenidos para la comunidad científica internacional ha llevado a la revista Science a publicar su artículo “The turbulent cascade in five dimensions”, en referencia al análisis de grandes conjuntos de datos de simulaciones de flujo turbulento que han llevado a cabo mediante la identificación y seguimiento de estructuras coherentes que evolucionan en cinco dimensiones: espacio (tridimensional), tiempo y escala.

Dentro del grupo de investigación liderado por el catedrático de la UPM y reconocido experto internacional en este campo, Javier Jiménez, José Cardesa y Alberto Vela-Martín han resuelto numéricamente las ecuaciones que rigen el movimiento de un flujo incomprensible y newtoniano para después analizar los datos de forma novedosa, aislando los torbellinos por tamaños. Han deducido que la energía se extiende de remolinos grandes a remolinos cercanos más pequeños. Han validado la teoría de los años 40 del matemático Kolmogorov, que aunque era ampliamente aceptada, ahora se prueba mediante observación directa. Estos logros constituyen un nuevo punto de partida para modelos de turbulencia en el marco de los esfuerzos existentes en la comunidad científica para mejorar la capacidad de predicción del software industrial, puesto que comprender este proceso es fundamental para las estrategias de modelado de flujos geofísicos e industriales.

En esta entrevista explican cómo se han desarrollado sus investigaciones, qué implican los resultados obtenidos y cuál es el camino que tomarán en el futuro.

Pregunta: Con las investigaciones realizadas, ¿estamos un paso más cerca de desentrañar el fenómeno de la turbulencia?
Respuesta: Al intentar desentrañar la turbulencia afrontamos dos tipos de dificultades. Primero intentamos extraer, si existe, algún comportamiento sencillo dentro de lo que es un caos de torbellinos cuya complejidad dificulta su modelización. Luego intentamos encontrar la razón, el porqué, de esa dinámica simplificada que se haya podido detectar.
Nuestra investigación aporta mucho en lo primero, pues demuestra que estadísticamente hay un patrón recurrente que se puede observar y cuantificar. Por lo tanto esto nos ayudará a refinar la búsqueda del porqué, sobre todo ahora que tenemos los datos para analizar dónde y cuándo está sucediendo este comportamiento y dónde no.

P. ¿En qué han consistido las simulaciones realizadas?
R. Las simulaciones han resuelto numéricamente las ecuaciones que rigen el movimiento de un fluido incompresible y newtoniano. Esto es, las mismas que rigen cómo se mueve el viento o el agua. La única condición impuesta ha sido que el fluido esté dentro de un cubo en el que el flujo en las caras opuestas sea igual. Los cálculos se ejecutaron en el Centro de Supercomputación de Barcelona, usando un código desarrollado por Alberto Vela-Martín para correr paralelamente en múltiples tarjetas gráficas (GPUs). Algo novedoso de esta simulación ha sido el almacenamiento íntegro de la simulación temporal, como si de una película se tratase. Los 100 terabytes de simulación están ahora almacenados en la ETSIAE, Universidad Politécnica de Madrid, y disponibles para que la comunidad científica los analice a través de nuestra base de datos de libre acceso.

La manera en la que hemos analizado los datos también ha sido novedosa. Hemos aislado los torbellinos de cuatro tamaños distintos, separados entre ellos por un factor de dos. Poniendo dimensiones a las que estamos todos acostumbrados, si un lado del cubo que hemos simulado mide 6 metros, hemos aislado la energía de los torbellinos de 1 metro de diámetro, y también la de los de 50cm, 25cm y 12.5cm de diámetro. Después, hemos descompuesto la película de la simulación almacenada en otras cuatro películas: una para la energía de cada uno de los cuatro tamaños. Analizadas por separado, estas cuatro series temporales no dicen gran cosa, pues el fenómeno que queremos investigar requiere de varios tamaños a la vez, pero superponiendo una película encima de la otra y mirando la intersección entre tamaños, nuestro análisis ha revelado que las películas a distintos tamaños son similares pero están sucediendo con un desfase temporal.

P. ¿La conclusión a la que se ha llegado es que la energía se extiende de remolinos grandes a remolinos cercanos más pequeños?
R. Correcto. De media, la energía en torbellinos de diámetro 50cm, por poner unidades, nacen dentro de aquellos de 1m que están desapareciendo. A su vez, los de 50cm de diámetro desaparecerán cediendo el paso a la energía en nuevos remolinos de 25cm de diámetro. Insisto, esto es lo que se observa de media. Es un análisis estadístico.

P. ¿Esto valida la teoría del matemático Andrei Kolmogorov de los años 40?
R. Esto valida una de las hipótesis sobre la que se basó para desarrollar su teoría. Sin tener acceso a los datos que tenemos ahora, intuyó que la cascada de energía era un proceso gradual, progresivo, en el que la energía iba de un tamaño a otro más pequeño pero no significativamente más pequeño. Esta fenomenología era aceptada aunque no directamente observada por otros grandes científicos de su tiempo que estudiaron la turbulencia: Onsager, Heisenberg, Von Weiszacker…pero originalmente se atribuye esta visión de la cascada a L.F. Richardson.

P. ¿Qué aporta al estado del arte de la investigación de la turbulencia?
R. La fenomenología en base a la cual la energía se transmite entre torbellinos de tamaños semejantes era compartida por una parte importante de la comunidad, y esto desde tiempos de Kolmogorov. Nuestra investigación aporta una observación directa de esta fenomenología que faltaba para que dejara de ser una suposición ampliamente aceptada, al igual que ayuda a descartar la hipótesis de que los intercambios de energía entre tamaños muy dispares sean importantes. Por otra parte, acota cuantitativamente lo que se entiende por tamaños “semejantes”. No había, en la teoría de Kolmogorov, un número que definiera cuán dispares pueden ser los tamaños para seguir intercambiando energía. Finalmente, presentamos un método para analizar datos de un flujo turbulento, y lo hemos utilizado en un fluido en el que se podía intuir cuál iba a ser la tendencia predominante de la energía: ir de los torbellinos grandes hacia los pequeños. Pero por su generalidad, nuestro método invita a probar con flujos en los que la cascada de energía es aún más compleja y donde está aún menos clara la tendencia predominante. Este es el caso de los flujos con rotación, compresibilidad, pero también aquellos con conductividad eléctrica: metales líquidos y plasmas, cuyo comportamiento turbulento también es el foco de intensa investigación.

P. ¿Qué supone vuestro trabajo sobre flujos de energía para la predicción en la resistencia aerodinámica? ¿Qué otras aplicaciones podría tener?
R. Las ecuaciones que rigen el movimiento de los fluidos generan mucha información. Tanta, que cuando resolvemos estas ecuaciones en ordenadores para modelizar flujos de relevancia industrial/ambiental, debemos limitarnos a simular solamente una parte del flujo que cabe en los ordenadores, y empleamos un modelo de turbulencia para compensar la ausencia de la parte del flujo que no está siendo calculada. El software industrial que usan actualmente los ingenieros para predecir, entre otras cosas, la resistencia aerodinámica de un vehículo, ofrece a los usuarios un abanico de modelos con parámetros ajustados empíricamente. La diferencia entre los flujos simulados con estos modelos y el flujo real es una consecuencia directa de la validez del modelo usado. Por lo tanto, es imprescindible inyectar en los modelos empleados toda la física simplificada (pero válida) que seamos capaces de incluir. En este esfuerzo por mejorar la capacidad de predicción del software industrial basado en modelos de turbulencia se enmarca nuestro estudio, que demuestra la existencia de una dinámica simplificada de la cascada de energía y que puede ahora servir de base para un nuevo modelo de turbulencia. Esta sería la continuación lógica de nuestra investigación.
En cuanto a otras aplicaciones, conviene recordar que los modelos de turbulencia también se usan en contextos de predicción meteorológica.

P. ¿Cuál es el siguiente paso para seguir investigando en la turbulencia? ¿Próximos retos en este campo?
R. Sucede como con tantos otros aspectos de la turbulencia: no hay consenso entre la comunidad científica al respecto. Cada investigador tiene su propia visión. Mi opinión particular es que falta ser humildes y reconocer que tan poco progreso después de tanto tiempo puede ser una señal de que falla el punto de vista. Nuestra manera de abordar el problema puede ser la responsable de que nos resulte tan difícil. Encontrar un ángulo de aproximación a la turbulencia que permita darle sentido con mucho menos esfuerzo me parece el reto final en este campo.

P. ¿Qué significa para un investigador joven como tú haber logrado este hito?
R. Sin elevarlo a la categoría de hito, significa un cambio de percepción inmediato de nuestro propio trabajo. Algo que iba destinado a la comunidad científica especializada en turbulencia, una comunidad que muy pocas veces publica en revistas como Nature o Science por falta de atractivo para los no especialistas, resulta de repente ser compatible con una audiencia mucho más amplia. Esto no es algo que hubiera imaginado mientras trabajábamos en esta investigación, y ha sido evidentemente una grata sorpresa. En cuanto al significado más a largo plazo, el tiempo lo dirá.

P. La publicación en Science supone de alguna manera el reconocimiento de la comunidad científica, ¿cómo lo valoras?
R. Lo valoro positivamente como una demonstración de que en ciencia sigue siendo posible alcanzar cotas de visibilidad elevadas (dentro de la comunidad científica) usando como principal herramienta la imaginación y la originalidad de una idea. Nuestro trabajo, salvando una diferencia en coste económico sustancial, hubiera sido posible por capacidad computacional y de almacenamiento hace 10 años. No muchos más, pero desde luego 10 sí. Por lo tanto, no hemos destacado por haber hecho la simulación más grande del momento, sino más bien por haber elaborado una manera innovadora de analizar datos rompiendo con todo lo que se había hecho antes. Invertir más tiempo en la idea que en la ejecución no siempre es fácil, por imperativos de tiempo y/o financiación. He sido muy afortunado por encontrarme en un grupo donde esto haya sido no solamente posible sino además fomentado.

Fuente: http://www.upm.es/?id=027510e48443f510VgnVCM10000009c7648a____&prefmt=articulo&fmt=detail

 

El Blockchain es considerada la tecnología más disruptiva desde la llegada de internet y se concibe como la creación de un nuevo espacio digital en el que podrán cooperar, trabajar y hacer negocios microempresas, pymes y grandes empresas entre otras entidades.

Debido a la importancia que esta nueva tecnología puede tener para el desarrollo empresarial, la Asociación de Parques Tecnológicos de España (APTE) ha solicitado ser miembro del consorcio ALASTRIA, red de ámbito nacional promovida por importantes empresas de varios sectores como BBVA, Endesa, Gas Natural, Telefónica, Everis, IBM o Quatrecasas, entre otras.

Y es que los parques científicos y tecnológicos, junto con las universidades y los centros tecnológicos, son organismos intermedios que promueven la innovación y la cooperación entre el mundo científico y el empresarial y apuestan por las tecnologías disruptivas que apoyen del desarrollo científico y tecnológico en nuestro país.

Fuente: APTE

La Semana de la Ciencia de Madrid es un evento de divulgación científica y participación ciudadana organizado por la Fundación madri+d que ofrece al público la oportunidad de conocer de cerca el trabajo que realizan los científicos, sus investigaciones, motivaciones y esfuerzos. Permite a la sociedad conocer los últimos avances de la ciencia.

Reserva de actividades a partir del 23 de octubre a las 9:00

 

El 2017 se recordará como uno de los años en los que se concentraron una mayor cantidad de catástrofes naturales de gran magnitud. Como es sabido, a diario se experimentan terremotos de media o baja magnitud, se producen tormentas tropicales o se sufren inundaciones en algún punto del planeta. Sin embargo, en este año, la temporada de huracanes se ha considerado como “extremadamente activa” en términos de energía ciclónica acumulada: Los huracanes Harvey, Irma y María han dejado a su paso un rastro de destrucción fuera de todo precedente (no en vano, el huracán Irma se ha considerado como el huracán más potente registrado hasta ahora). Asimismo, México ha sufrido con especial intensidad los efectos de una serie de fuertes terremotos que han reducido prácticamente a escombros importantes núcleos urbanos.

Ante esta perspectiva tan desalentadora cabe preguntarse ¿existen mecanismos que permitan alertar a la ciudadanía ante una catástrofe natural inminente? Lo cierto es que sí. Existen multitud de proyectos e iniciativas que pretenden servir como “primera línea de defensa” ante la aparición de un fenómeno natural de tipo catastrófico.

La principal solución propuesta por 3GPP, uno de las principales organizaciones de estandarización de las comunicaciones móviles a nivel mundial, es el sistema ETWS (Earthquake and Tsunami Warning System). Permite canalizar, en un único “super-sistema”, todos los mensajes de alerta de los sistemas de prevención y alerta de diferentes agencias gubernamentales utilizando para ello la infraestructura de la red móvil 3G y 4G.

ETWS o cómo usar la red móvil para la difusión de mensajes de emergencia

El principal cometido del sistema ETWS es la difusión de mensajes de emergencia que permitan alertar a la población ante la ocurrencia inminente de sucesos catastróficos, tales como terremotos, tsunamis o huracanes. Especialmente importante es el uso de este sistema en aquellos lugares del planeta con alta probabilidad de sufrir los devastadores efectos de este tipo de fenómenos (entre otros Japón o determinadas zonas de Estados Unidos). Estos mensajes serían enviados por diferentes agencias gubernamentales de protección de la ciudadanía, de control del clima o de monitorización de seísmos aprovechando las características propias de la red móvil para una distribución masiva e inmediata de la información.

En el estándar ETWS se especifica el envío de los mensajes y notificaciones de emergencia en dos niveles:

La notificación primaria, que contiene la información mínima requerida para reaccionar ante una catástrofe inminente: “Evacuación por terremoto” o “Aviso de huracán”. Cuando un terminal móvil recibe esta notificación se mostrará por pantalla un texto predefinido, asociado a la naturaleza del peligro inminente, al mismo tiempo que se emitirá una alerta sonora.

La notificación secundaria, que incluye información adicional no contenida en la notificación primaria y que pretende proporcionar al usuario mayor detalle en la descripción del suceso: Intensidad del huracán, recorrido de la tormenta, intensidad del seísmo o localización del epicentro.
Para que el sistema ETWS tenga sentido real será necesario que todos los sistemas de detección temprana desplegados a lo largo de una determinada región se encuentren interconectados entre sí y permitan generar señales de alerta centralizadas. Existen multitud de sistemas de “predicción” de catástrofes que, con mayor o menor acierto, pueden proporcionar la capacidad de poder realizar una evacuación en caso de terremoto inminente (por poner un ejemplo) con la suficiente antelación como para refugiarse en un lugar seguro. Un ejemplo de estos sistemas de predicción (si es que puede utilizarse este término) es la red de sensores de ondas primarias (P-Waves Sensors) que permiten medir y evaluar los primeros indicios que anuncian un terremoto.

Pues bien, cuando el sistema ETWS recibe el aviso de llegada de una onda sísmica primaria, envía un mensaje de alerta de terremoto inminente a aquellos teléfonos móviles que se encuentren dentro del área afectada usando para ello el menor tiempo posible, generalmente unos cinco segundos después de recibir el aviso desde la entidad o agencia responsable de la monitorización del fenómeno.

Arquitectura de ETWS en 4G

El servicio ETWS surge como evolución de multitud de iniciativas y de sistemas de difusión de mensajes de alerta que llevan siendo utilizados desde hace más de una década (ya en 2006 el congreso de los Estados Unidos promovió la creación del sistema WARN, Warning, Alert and Response Network). Por este motivo se ha hecho necesario que los sistemas de difusión de mensajes de emergencia hayan evolucionado en paralelo a cómo lo ha hecho la tecnología. El estándar 3GPP describe el funcionamiento del sistema ETWS tanto para la red 3G como para la red LTE/EPC (4G). ¿Cómo se aprovecha, pues, la arquitectura y las funciones de la red 4G (por poner un ejemplo) para el envío masivo de alertas en caso de catástrofe?

En 4G la red de acceso se encuentra completamente distribuida, es decir, la estación base (o eNodeB, eNB) se conecta directamente al core de la red. Uno de los nodos principales a los que se conectan de forma directa estos eNB es el MME o Mobility Management Entity, que se encuentra, a su vez, conectado al CBC o Cell Broadcast Centre. Este último es el sistema encargado de difundir los mensajes de alerta hacia la red 4G desde las agencias gubernamentales de seguimiento y monitorización de fenómenos naturales.

El MME actúa como nodo concentrador, lo cual proporciona importantes reducciones de la carga de tráfico en el CBC, que redunda en un menor tiempo de procesamiento y, por tanto, menor retardo en la difusión de mensajes de emergencia (ver imagen a continuación).

Distribución de mensajes de emergencia (únicamente) a las zonas afectadas

El sistema ETWS, en su variante de LTE (4G) contempla diferentes áreas de distribución o de “activación”: La distribución a nivel de celda, distribución a nivel de Tracking Area y, finalmente, la distribución por área de emergencia o Emergency Area.

Distribución a nivel de celda: Ante la inminencia de una catástrofe, los sistemas de detección temprana envían su posición (y distribución) al nodo CBC, que cruzará esos datos de posición con la localización de los eNB que ofrecen cobertura en esa ubicación, que tendrán asignados un código identificativo. Enviará, por tanto, los mensajes de difusión únicamente a los eNB con esos códigos identificativos. Todos los usuarios registrados en aquellas zonas “cubiertas” por estos eNB, recibirán las alertas.
Distribución a nivel de Tracking Area (TA): Los mensajes de alerta, en este caso, se enviarán a una agrupación completa de estaciones base (un Tracking Area no es más que un área de cobertura al que pertenece un determinado número de eNBs). El hecho de enviar los mensajes a nivel de TA reduce el tiempo de procesamiento en el CBC cuando es necesario enviar mensajes de alerta a zonas relativamente amplias, ya que no es necesario calcular la posición de cada eNB individual.
Distribución por área de emergencia: Las áreas de emergencia (O Emergency Areas) se pueden definir libremente por el operador. Un EA puede estar compuesto por un único eNB, por varios eNB dentro de un TA o por varios eNB de varias TA. El diseño de las EA, por tanto, proporciona mayor flexibilidad a la hora de distribuir la información a aquellas zonas que puedan verse afectadas de acuerdo al tipo de desastre.


Tal y como se ha venido comprobando, sobre todo de forma muy especial en las últimas semanas, incluso en las sociedades más avanzadas del mundo se sufren las terribles consecuencias de los fenómenos naturales más devastadores. La tecnología actual puede proporcionar mecanismos para la previsión de muchos fenómenos, y contribuye a minimizar los desastrosos efectos de una madre naturaleza que, a veces, muestra su rostro más devastador. No obstante, a día de hoy, sigue siendo imposible evitar enormes pérdidas materiales, económicas y, lo que es peor, humanas.

Fuente de texto e imágenes: Eloy Rodríguez, Technical Team Leader de CENTUM.

Un aula diferente, con vocación innovadora, que se convertirá en punto de encuentro de los estudiantes y profesionales de Airbus y que acogerá multitud de actividades enfocadas a complementar la formación de los ingenieros de la UPM, ya está en la ETSIAE.

La Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio (ETSIAE) de la Universidad Politécnica de Madrid, es la primera de las universidades internacionales de referencia de la compañía en disponer del “Aula Airbus”, un espacio innovador, no sólo en su diseño y configuración, sino también en sus contenidos y metodología de enseñanza empleadas. La gran implicación de Airbus en la formación de los estudiantes de ingeniería aeroespacial ha hecho posible la creación de dicho espacio a través de su Cátedra Universidad-Empresa; espacio que ya ha despertado gran expectación en otras universidades europeas e internacionales (TU Delft, ISAE Toulouse o la Universidad de Singapur, entre otras).

Este proyecto nace de alumnos de segundo curso de Máster de la ETSIAE, becarios de Airbus, que han participado en el programa especial de la compañía AIRBUS MINDS, los cuales han colaborado en la definición de la configuración del aula y en el lanzamiento de la misma.

Situada en el edificio B, e inspirada en los espacios del Protospace y en las aulas de la Universidad de liderazgo de Airbus, se adapta a cualquier tipo de actividad, permitiendo la aplicación de nuevas dinámicas y metodologías de trabajo, que ya se están empleando en las empresas, acortando así la distancia entre el mundo académico tradicional y el laboral.

En la inauguración oficial, el rector de la Universidad Politécnica de Madrid Guillermo Cisneros destacó el alto nivel de empleabilidad de los egresados y agradeció la confianza depositada por Airbus y el entusiasmo de los estudiantes de la ETSIAE para echar a volar este proyecto. Javier Crespo, director de la ETSIAE, definió el “Aula Airbus” como “un laboratorio de ideas, en el que nuestros estudiantes desarrollen todo su potencial. Será asimismo reflejo de las nuevas tendencias formativas y de las nuevas habilidades y competencias que se esperan de los ingenieros”. La profesora de la ETSIAE Cristina Cuerno, directora de la Cátedra Airbus de Estudios Aeroespaciales, ha destacado “la ilusión y las ganas que hay en torno a este aula y las posibilidades que ofrece, lo que supone un privilegio para nuestros alumnos”.

Airbus estuvo representado por varios directivos como Miguel Ángel Morell Fuentes, Head of Military Aircraft Engineering y director de empresa de la Cátedra Airbus de Estudios Aeroespaciales quien esbozo las intenciones de la compañía con esta iniciativa: “Queremos captar el talento de la Universidad, que es mucho y tenemos que ir más allá de lo que existe hoy si queremos preparar el futuro”, Junto a él, Rachel Schroeder, Head of Employment Marketing Internacional, que enumeró las tres claves que han hecho posible el proyecto y que forman parte de la razón de ser de Airbus “innovación, confianza y colaboración”. También asistieron otros destacados directores de la planta de Getafe, de las áreas técnicas y de Reseach and Development.

Su programación anual abarcará cursos, encuentros entre alumnos y profesionales, pasando por conferencias y múltiples acciones de generación de ideas, retos y casos reales de negocio, competiciones, sesiones de mentoring individuales y equipos de estudiantes dirigidos por expertos de Airbus, además de otras actividades de carácter internacional e interescuelas. “Queremos que sea algo transversal y que participen estudiantes de ingeniería de diferentes ramas como ocurre en los proyectos de la industria”, afirmó el rector de la UPM. La interrelación de alumnos con profesionales en activo de Airbus puede favorecer que nuestros alumnos destaquen. Su participación en los cursos que se imparten se convierte en una carta de presentación de ellos mismos y a su vez, del propio centro. Igualmente están previstas actividades con los profesores de la Universidad y los expertos de la compañía.

Entre sus principales objetivos se encuentra el conseguir una constante interrelación entre el alumnado y los profesionales de Airbus que favorezca su posterior integración en el mundo laboral, pero también el de complementar la formación técnica de los alumnos de la UPM con habilidades transversales, valores personales y conocimientos del sector aeronáutico, necesarios para afrontar los retos del futuro, “promoviendo la creación de nuevas aplicaciones comerciales, productos y servicios que mejoren nuestro portfolio de productos con nuevas ideas, desarrollo de proyectos y retos reales en equipos multidisciplinares e internacionales basados en la obtención de pruebas de concepto y/o prototipos”, indica Airbus.

Este aula ha sido el punto de partida de una nueva iniciativa transnacional denominada Airbus Café, liderada por la áreas de R&T e Innovación que pretender ser un silo de innovación y creatividad. Entre los próximos pasos, se trabajará en la conexión de este aula con los espacios de Airbus, además de introducir herramientas digitales y de realidad virtual.

El “Aula Airbus” contará, con una alumna becaria, que ayudará a la dinamización de las actividades y servirá de enlace entre la ETSIAE, Airbus y el alumnado. Toda la información sobre las actividades y novedades del aula Airbus están en su web propia: http://aulaairbus.etsiae.upm.es/

Fuente: http://www.upm.es/UPM?id=631ab863cfbde510VgnVCM10000009c7648a____&prefmt=articulo&fmt=detail