El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado el extracto de la convocatoria 2025 de ayudas para contratos de Personal Técnico de I+D+i, destinada a fomentar la incorporación laboral de personal especializado en centros de investigación.

El plazo de presentación de solicitudes se abrirá el próximo 8 de octubre de 2025, con dos periodos diferenciados:

  • Centros de I+D: del 8 al 29 de octubre, a las 14:00 h (hora peninsular).

  • Personas participantes: del 8 al 22 de octubre, a las 14:00 h (hora peninsular).

Estas ayudas, enmarcadas en el Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2024-2027, dentro del Programa Estatal de Recursos Humanos y su Subprograma de Formación e Incorporación de Personal Técnico y de Gestión de la I+D+i, tienen como objetivo impulsar la contratación de técnicos que den soporte al manejo de equipos, instalaciones e infraestructuras científico-tecnológicas.

La convocatoria cuenta con un presupuesto de 10 millones de euros, incluyendo una reserva de 225.600 euros para personas con discapacidad igual o superior al 33%. La duración de las ayudas es de tres años, con una cuantía anual de 18.800 euros para titulados universitarios y 15.700 euros para técnicos superiores de formación profesional, destinados a cofinanciar salarios y cuotas de la Seguridad Social.

Los beneficiarios de estas ayudas son organismos públicos de investigación, universidades, entidades e instituciones sanitarias, institutos de investigación acreditados, centros tecnológicos y de apoyo a la innovación, así como otros centros públicos y privados de I+D+i sin ánimo de lucro.

La selección se realizará en concurrencia competitiva, evaluando tanto la trayectoria científico-técnica de los candidatos como el impacto previsto en la actividad investigadora del centro y en la empleabilidad de las personas participantes.

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Fuente: APTE

La Agencia Estatal de Investigación (AEI) ha abierto la convocatoria 2025 de ayudas para la adquisición de equipamiento científico-técnico (EQC2025), con un presupuesto de 170 millones de euros.

De los 170 M€, 105 millones se concederán como anticipo reembolsable mediante fondos FEDER, y los otros 65 millones como préstamo.

El objetivo es dotar de equipamiento de última generación a los servicios comunes de investigación de los centros beneficiarios, para su instalación, puesta en marcha y correcto uso, facilitando la expansión del uso para los grupos de investigación.

Podrán acogerse organismos públicos de investigación, universidades públicas y otros centros públicos de I+D+i.

El plazo de presentación de solicitudes estará abierto del 30 de septiembre al 21 de octubre de 2025.

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Fuente: APTE

La iniciativa tiene como objetivo apoyar proyectos empresariales de I+D+i que desarrollen tecnologías emergentes clave con alto impacto en las cadenas productivas. Entre las áreas prioritarias se incluyen la inteligencia artificial, la robótica, los sistemas autónomos, el internet de las cosas, la realidad virtual, la conectividad avanzada, la ciberseguridad, los materiales avanzados y las tecnologías espaciales.

Podrán participar empresas privadas con domicilio fiscal en España, que podrán presentar hasta tres proyectos, de los cuales se financiarán como máximo dos. El presupuesto de cada iniciativa deberá oscilar entre 400.000 y 5 millones de euros, con una intensidad de ayuda que irá del 25% al 60% en función del tamaño de la empresa y su localización geográfica.

El plazo de solicitud permanecerá abierto hasta el 30 de septiembre de 2025 a las 12:00 horas. Los proyectos podrán comenzar desde la fecha de presentación de la solicitud y ejecutarse hasta 15 meses después de la resolución de concesión.

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Fuente: APTE

Fidamc es uno de los participantes en el proyecto Herwingt, una iniciativa pionera que está redefiniendo el diseño de alas para aeronaves híbrido-eléctricas.

El proyecto Herwingt no solo busca mejorar el rendimiento y la eficiencia de los aviones del futuro, sino también transformar el proceso de fabricación aeronáutica, haciéndolo más rápido, limpio y sostenible.

Nuestro papel dentro del proyecto se centra en la laminación robótica de materiales compuestos, una tecnología avanzada que nos permite construir estructuras de ala complejas con precisión y eficiencia sin precedentes. Gracias a la consolidación in situ de materiales termoplásticos, podemos fabricar piezas ligeras y resistentes adaptadas a geometrías curvas. Así, se optimiza el consumo de materiales y energía y se reduce el desgaste en el proceso.

Aviones híbrido-eléctricos más seguros y sostenibles

Como explica Carlos Aragón Carrera, R&D Project Manager en Fidamc, “Estas tecnologías no solo mejoran la calidad y la repetibilidad del proceso de fabricación, sino que también contribuyen directamente a la creación de aviones híbrido-eléctricos más seguros, sostenibles y accesibles”. Por su parte, Isabel Martín, PhD Researcher, añade: “La combinación de laminación robótica y consolidación in situ nos permite diseñar formas complejas, como la frontera del aire, de manera más rápida, ligera y automatizada, lo que supone un avance importante para la aviación del futuro”.

El trabajo de Fidamc en Herwingt es un ejemplo claro de cómo la innovación tecnológica y la sostenibilidad pueden ir de la mano en la industria aeroespacial. Nuestro sistema de laminación robótica, equipado con cabezas de calentamiento diseñadas a medida, marca la diferencia al permitir fabricar alas de manera eficiente y con alta precisión, contribuyendo a que los aviones híbrido-eléctricos sean más limpios y menos costosos de producir.

Si quieres ver nuestra tecnología en acción y descubrir cómo estamos transformando la fabricación de alas, te invitamos a ver el vídeo del proyecto Herwingt en YouTube.

 

Los próximos 26 y 27 de septiembre se celebra la 16ª edición de la Noche Europea de los Investigadores en 460 ciudades europeas de forma simultánea y una veintena de países en Iberoamérica.

En la Comunidad de Madrid contará con 160 actividades gratuitas, organizadas por centros de investigación, universidades y asociaciones científicas y coordinadas por la Fundación para el Conocimiento madri+d.

Este evento es mucho más que una cita con la ciencia. Se trata de un encuentro entre ciudadanos y científicos, pensado para inspirar y despertar la curiosidad de todos, especialmente de los más jóvenes, además de acercar la figura del investigador al público y favorecer el encuentro entre ciencia y sociedad. Una cita imprescindible para que las mentes curiosas se interesen por las disciplinas científicas y tecnológicas.

El lunes 15 de septiembre abre el plazo de reservas para acudir a distintos talleres interactivos, charlas, demostraciones científicas, juegos y muchas otras actividades lúdicas que tratarán de hacer la ciencia accesible a todos los públicos. Un programa de actividades organizado por universidades de la región, institutos de investigación del CSIC, los institutos IMDEA y la Fundación para el Conocimiento madri+d, entre otros.

Entre las más de 160 actividades, el Instituto de Sistemas Optoelectrónicos y Microtecnología, de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), enseñará cómo se “cocinan” los componentes electrónicos que forman parte de la tecnología de uso diario. Además, la Fundación para el Conocimiento madri+d organiza dos actividades el Círculo de Bellas Artes (CBA) que prometen inspirar a los más jóvenes de la casa y cautivar al público general. La jornada comenzará con la obra de teatro interactiva “La chica que soñaba” y terminará por la tarde con una feria científica abierta a todos los públicos.

NIGHTMADRID es un proyecto de divulgación científica, coordinado por la Fundación madri+d y financiado por la Unión Europea dentro del Programa Horizonte Europa, bajo las acciones Marie Skłodowska-Curie con el acuerdo de subvención nº 101.162.110. Puedes consultar el programa completo de actividades en www.madrimasd.org/lanochedelosinvestigadores/.

Fuente: madrimasd

Construir un avión es una tarea que debe pensarse al detalle. Sus materiales deben cumplir exigencias estrictas en cuanto a resistencia mecánica, rendimiento y reducción de peso, además de otras funciones como aislamiento acústico y térmico. Para satisfacer simultáneamente todos esos requerimientos, se ha tendido a la mezcla de materiales, como las estructuras en sándwich o los materiales compuestos.

Hoy en día, hasta el 50 % del volumen de un avión moderno como el 787 Dreamliner o el Airbus A350 está fabricado con materiales compuestos, principalmente polímeros termoestables reforzados con fibra de carbono. Nos referimos a plásticos que son tratados para darles una estructura rígida y permanente que no se ablanda al calentarse, sino que se degrada.

Se trata de materiales ultraligeros que aportan una relación peso-resistencia excelente, cumpliendo con las exigentes demandas de la industria aeronáutica y permitiendo reducir el consumo de combustible y aumentando la eficiencia durante el vuelo.

¿Cómo reciclar los materiales compuestos?

Estos avances tecnológicos traen un gran desafío: el reciclaje de estos materiales compuestos es aún muy limitado. No es solo por su complejidad intrínseca, ya que, al ser termoestables, no pueden fundirse para su reprocesado. También entra en juego la enorme dificultad de separar sus componentes y distintas capas de materiales.

Actualmente, la Asociación Europea de la Industria de Materiales Compuestos (EuCIA, por sus siglas en inglés) estima que entre el 40-70 % de los residuos de estos materiales termina en vertederos o se incinera sin recuperación de energía. Su capacidad actual de reciclaje en la Unión Europea representa apenas el 5 % del total de residuos compuestos generados, incluidos tanto termoestables como termoplásticos. Un termoplástico es un material que, a temperaturas relativamente altas, se vuelve deformable o flexible, se derrite cuando se calienta y se endurece en un estado de transición vítrea cuando se enfría lo suficiente.

En la misma línea, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) calcula que, en la próxima década, se retirarán más de 11 000 aviones comerciales y de carga. Y cada uno generará toneladas de residuos que, si no se reciclan, también acabarán en vertederos.

Soluciones basadas en un único material

Ante esta problemática, es necesario repensar el diseño de materiales para la aviación y priorizar no solo el rendimiento, sino también la reciclabilidad.

Una estrategia prometedora es el desarrollo de materiales estructurales fabricados con un único material base que cumpla múltiples funciones, lo que simplifica la recuperación al final de su vida útil.

En este contexto, el PEEK (polieter-éter-cetona) se presenta como una alternativa de altas prestaciones, con excelentes propiedades mecánicas, térmicas y químicas. Además, es un termoplástico reciclable y reprocesable.

Este enfoque supone un cambio de paradigma, ya que tradicionalmente en aviación se usan pocos polímeros y la mayoría son termoestables. Aunque resistentes, estos no se pueden reciclar ni reprocesar, lo que representa un desafío ambiental y económico. En cambio, el PEEK puede fundirse y reprocesarse varias veces.

El poder del diseño geométrico

Sin embargo, para que un único material pueda sustituir a las complejas mezclas tradicionales, debe ser capaz de responder a diversas exigencias estructurales y funcionales, como resistencia mecánica, absorción acústica o aislamiento térmico. Es aquí donde cobra protagonismo el diseño microestructural, entendido como la configuración a muy pequeña escala de un material.

Al igual que en grandes estructuras como rascacielos o puentes, donde colocamos vigas estrechas en posiciones clave para soportar grandes cargas, podemos diseñar microestructuras que, pese a ser diminutas, se comportan de manera uniforme, casi como si fueran un material homogéneo.

La geometría condiciona cómo se comporta, frente a cargas, al sonido, etc. Podemos adaptarla a múltiples requerimientos, sin tener que combinar distintas capas de materiales. Esto simplifica la fabricación y, de manera importante, su reciclaje.

La naturaleza como fuente de inspiración

Un tipo muy interesante de geometría son las superficies mínimas triplemente periódicas (TPMS, en sus siglas en inglés). Estas superficies matemáticas presentan curvatura promedia de cero, lo que las hace prometedoras por sus propiedades mecánicas (gracias a su geometría continua no tienen nodos donde se concentren los esfuerzos, que sería una zona de más fácil fallo) y acústicas.

La naturaleza ya utiliza estas geometrías, por ejemplo, en los esqueletos de los erizos de mar o las alas de algunas mariposas.

Existen muchísimas TPMS diferentes. Gracias a un amplio trabajo de estudio y caracterización, hoy contamos con un catálogo extensivo que permite elegir la geometría más adecuada según las cargas mecánicas, requisitos de peso y propiedades acústicas y térmicas.

Además, dado que estas geometrías se describen mediante funciones matemáticas, es posible introducir gradientes de densidad y forma a lo largo de la pieza para optimizar cada punto.

Innovación para la economía circular

En el Instituto IMDEA Materiales de Madrid, estamos trabajando en la combinación de impresión 3D con un proceso novedoso de espumado físico usando CO₂, que crea microporos dentro de la pieza que está siendo impresa. Nuestro objetivo es crear estructuras de PEEK a distintas escalas que mejoran la tenacidad y reducen el peso.

Con esta técnica, podemos superar ciertos requisitos que parecen contradictorios, consiguiendo materiales que son resistentes –no se rompen– y, al mismo tiempo, son ligeros.

Esta estrategia imita la naturaleza. Por ejemplo, elementos como las astas de los ciervos, las conchas de muchos moluscos o nuestros dientes resisten impactos sin romperse, ya que los microporos frenan la propagación de las grietas y absorben mucha energía.

¿Y lo más importante? Al usar solo PEEK y CO₂, al final de la vida útil del material queda únicamente el polímero, lo que facilita un reciclaje limpio y efectivo, sin contaminación.

Para que la aviación avance hacia una economía circular, es clave diseñar materiales pensando en qué haremos con ellos al final de su vida útil. Apostar por soluciones monomaterial como el PEEK y aprovechar el diseño geométrico abre la puerta a estructuras ligeras, funcionales y reciclables. La sostenibilidad, en definitiva, empieza desde el propio diseño.

Lucía Doyle, Investigadora Postdoctoral MSCA en Materiales de Ingeniería Avanzada, IMDEA MATERIALES

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Fuente: IMDEA Materiales

El Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), publicará en los próximos días la ampliación presupuestaria extraordinaria de 100 millones de euros que se aplicarán a los proyectos presentados a las convocatorias 2025 de NEOTEC y MISIONES CIENCIA E INNOVACIÓN cuya línea tecnológica sea de perfil dual, seguridad y/o defensa.

Convocatoria NEOTEC para EBTS

En su caso, NEOTEC, el programa estrella de CDTI para empresas de base tecnológica (EBTs) en fase temprana, duplica su presupuesto para 2025, que se incrementa hasta 40 millones de euros con 20 millones que se destinarán a EBTs que desarrollen tecnologías novedosas de carácter dual (aplicables al ámbito civil y al de seguridad y defensa). Esta focalización preserva la esencia de NEOTEC —apoyar la creación y consolidación de EBTs, impulsar el talento y acelerar la transferencia de conocimiento— al tiempo que añade tracción a proyectos con alta capacidad de escalado y externalidades tecnológicas.

NEOTEC constituye la actuación pública de puente temprano entre el conocimiento generado en universidades, unidades, centros y organismos de I+D y su conversión en negocio por parte de nuevas EBTs. Esta ampliación presupuestaria permitirá atender la altísima demanda del programa ya que, habitualmente, sólo entre un 15% y un 25% de las propuestas presentadas suele recibir financiación, quedando un altísimo número de propuestas con notas superiores a 70 puntos sin ayuda por motivos presupuestarios. Además, las tecnologías duales aportan un efecto multiplicador y aceleran la transferencia desde el ámbito del conocimiento hacia soluciones de aplicación transversal (energía, salud, industria 4.0, espacio, seguridad), elevando el potencial de escalado y atracción de inversión.

En términos de aportación de valor, la duplicación de la dotación presupuestaria de NEOTEC intensifica la creación de nuevas EBTs y su consolidación temprana con equipo técnico y propiedad intelectual como núcleo de la ventaja competitiva; profesionalización de la transferencia y del desarrollo de negocio, integrando talento investigador y gestión empresarial; y ejerciendo un efecto de red en ecosistemas territoriales (incubadoras, aceleradoras, universidades, parques científicos) y palanca para rondas privadas.

Con la ampliación de 20 millones, el CDTI Innovación facilita que más proyectos lleguen a TRL superiores dentro del periodo de ayuda, mejorando su posición para entrar en mercado y competir internacionalmente. Tras la ampliación del presupuesto de la convocatoria, las EBTs que opten a la reserva dual deberán aportar información adicional específica sobre su base tecnológica y potencial de doble uso.

Convocatoria MISIONES CIENCIA E INNOVACIÓN: cooperación empresarial para retos país y autonomía tecnológica

Misiones Ciencia e Innovación eleva su dotación total a 140 millones de euros. La dotación inicial de la convocatoria, de 60 millones, se amplía ahora con 80 millones adicionales que se destinarán a proyectos presentados que estén en línea con la misión “autonomía estratégica en seguridad y defensa”. El objetivo es acelerar la maduración tecnológica de soluciones críticas (ciberseguridad y protección de la información; automatización avanzada y gestión remota; nuevas plataformas aéreas, terrestres o navales; protección de infraestructuras críticas y riesgos CBRN) y maximizar las sinergias duales entre usos civiles y de seguridad y defensa.

El Programa Misiones Ciencia e Innovación financia grandes proyectos cooperativos liderados por empresas que abordan retos estratégicos con investigación precompetitiva de alto impacto. La edición 2025 se lanzó con siete misiones, incluido un primer foco en “autonomía estratégica”, y registra un histórico muy robusto: en cinco convocatorias previas, 168 proyectos, 467 millones de euros de subvención y 695 millones de euros movilizados, con 688 empresas participantes (65% pymes) y más de 140 organismos generadores de conocimiento subcontratados.

El nuevo refuerzo presupuestario que alcanzará hasta 140 millones intensifica varios efectos clave asociados a la convocatoria:

  • Tracción tecnológica dual: ciberseguridad, comunicaciones cifradas, automatización avanzada, sensores y sistemas no tripulados, materiales y plataformas de nueva generación, protección de infraestructuras críticas y capacidades CBRN. Estas tecnologías aportan aplicaciones civiles (sanidad, energía, transporte, industria) al tiempo que reducen dependencias en segmentos críticos.
  • Cooperación y masa crítica: consorcios de 3 a 6 empresas —con al menos una pyme—, subcontratación mínima del 15% a centros de investigación y presupuestos entre 3,5 y 15 millones constituyen el andamiaje idóneo para acelerar la curva de aprendizaje y compartir riesgo en la frontera tecnológica.
  • Ecosistema orientado a resultados: la combinación de plazos plurianuales, especialización y gobernanza colaborativa favorece resultados verificables (patentes, prototipos, demostradores), nuevas cadenas de suministro y oportunidades de internacionalización.

Fuente: CDTI